Es una bebida tradicional colombiana de la región de Caldas, caracterizada por su vibrante color amarillo y su sabor fresco, anisado y aromático, con notas herbales. Elaborado a base de caña de azúcar y anís, tiene una graduación alcohólica de alrededor del 24% y se puede disfrutar solo, con limón y sal, o en cócteles.



